Este haiku es un tanto urbano, pero a veces la naturaleza está lejos y nos asalta el instante fuera de ella:
Ese perfume
al calor de la plancha...
tarde de lluvia.
El perfume
El perfume
¿Se mueren los amores o son devueltos al soplo que los hizo y vuelven luego?
Me temo, que sigo dejando el haiku demasiado abierto y se cuela un aroma por la rendija,¿verdad Barlo?. Pensándolo bien, la posibilidad gastronómica de esa plancha, según que hora, no es nada despreciable, aunque yo me incline más por la labor, en principio poco imaginativa, del planchado de una camisa, de alguien que se ama por supuesto.Perfume, que no aroma. Gracias por tu comentario 
¿Se mueren los amores o son devueltos al soplo que los hizo y vuelven luego?

