Espiritu y materia
de un cuenco a otro cuenco:
viaje perpetuo.
Sería ( de ser algo


Te devuelvo la pelota.Te ha gustado mi pseudohaiku sobre el perro muerto en el camino, mientras, quizá ajeno a esa tragedia propia, ladra otro perro. He leído ese tuyo donde te percatas de pronto de tu mano arrugada, preguntándote sorprendido cómo ha aparecido, como si ayer mismo no estuviera tan arrugada como en el momento en que te has dado cuenta... Interesante. A pesar de que todos hemos de pasar por ese momento de sorprendernos viejos o arrugados, como si ayer mismo fuéramos jóvenes, es un descubrimiento extraordinario. Este descubrimiento extraordinario puede hundirte o elevarte: ¡Elévate, Jordi, sobre tus experiencias y sobre tus arrugas, y contempla feliz qué lindo se mueve el mundo aquí abajo! Haiku para pensar sobre la fugacidad del tiempo, muy bueno. Salud y bondad. orlandosantana.jclimentb escribió:Se que es un tema difícil, pero me gustaría intentarlo. Haikus sobre la fugacidad del tiempo, sobre la transitoriedad de la existencia. Sin ponernos filsóficos, lo cual es contrario al espíritu del haiku, sino como meros testigos de este aspecto esencial de la realidad. ¿Somos capaces de escribir sobre la impermanencia de las cosas?
Aquí va mi primer intento:
Sin darme cuenta...
¿cómo ha aparecido?
Mano arrugada.
Saludos
Jordi Climent
(haciéndome mayor)