Que bonito. Me gusta tal como está. Es claro, sencillo y sugerente. No hay presencia de la mente del haijin ,tan solo lo percibido. Aun con buen tiempo no han quitado la ropa del tendedero. Se abre un sinfin de razones que nos invita a los lectores a transitar el haiku y recibir el aware, el asombro.
Gracias por compartir
Muy bellas palabras de tu parte, Sandra. Meditándolo en el día de ayer y parte de la mañana de hoy, tal vez no debe modificar nada y dejarlo tal y como lo he presentado.