(gracias Grego por avisarme, en general ya no participo en los foros como antes, pero sigo tan interesado en el haiku como antes (me equivoco: más interesado...), y sigo creyendo, como antes, que el haiku sin amistad y fraternidad no sirve como camino, como mirada, no sirve de nada... gracias por avisame).

sí, me gustan estos líos... perdón, digo hilos... siempre buscando una definición que vaya más allá de las palabras para enmarcar lo que es el haimi, el bendito haimi... veo que en inglés nos llevan ventaja.
lo primero que me llama la atención, como a varios, es que este terceto minúsculo de 17 sílabas (más o menos) dé para tanto chimpunkan, para tanto de qué hablar y conversar y profundizar...
luego, dentro de las definiciones, me llama la atención que se enfocan a distintos aspectos unas de otras... quizá distintos niveles de profundizaje o visiones con respecto al haiku... unas les llegarán más a unos y otros se sentirán más identificados con otras, dependiendo de nuestro propio profundizaje... y durante el tiempo irán cambiando.
en particular las definiciones que citan Barlo y Grego son algo distintas... en la de Wim, me encanta eso del "alcance de un soplo", y en la de Fay, "muestra, no digas" lo dice todo... no sé por qué me recuerda el archi-citado: "mira mamá, la luna"
me gustaría decir que la deficinión que más me gusta es:
“Haiku sólo es definido por cada haiku que es escrito, y, en cierto modo, cada nuevo haiku redefine haiku… el problema es que al conversar sobre ello, confundimos el nombre con el objeto, entonces pensamos que es significativo hablar de ‘haiku’ en términos generales, mientras que el único objeto realmente significativo es la-luz-sobre-el-campo-a-la-distancia-donde-come-el-zarapito o pleno-invierno-voy-en-bicicleta-hacia-la-luna-que-se-pone, o… ¡nómbrelo usted!” (Martin Lucas)
pero aún no, todavía me falta, creo que para allá vamos todos, pero aún nos falta entender por qué vamos hacia allá...
por el momento me quedo con esta definición:
breve rendez-vous
pleno de ese perfume
“Eternidad”
(Alenka Zorman)
abrazos,
Gio